Portada del sitio Países España Metodología Paso 2: Recomendaciones En España  

 

Las recomendaciones españolas de una alimentación saludable y equilibrada se basaban en la dieta mediterránea y en un patrón alimenticio moderado, tomando como base las verduras, con una evidencia científica sustancial de sus beneficios para la salud. Se caracteriza por defender un consumo abundante de frutas y verduras, legumbres, cereales y frutos secos, el uso de aceite de oliva, el consumo frecuente de pescado, un consumo moderado de productos lácteos y un bajo consumo de carne roja y azúcares simples. Los socios españoles desarrollaron sus recomendaciones tomando como marco el patrón de la dieta mediterránea.

Asimismo, se dieron varias recomendaciones nutricionales generales para familiarizar a los empleados con sus necesidades en términos de nutrientes.

  • Consumo de grasa: Actualmente, la comida contiene demasiada grasa. Reducir la cantidad de grasa en la dieta, principalmente las grasas saturadas de origen animal (carnes grasas, embutidos, nata y mantequilla), ayudará a mejorar la salud sin aumentar de peso. Las grasas saturadas aumentan los niveles de colesterol en sangre e incrementan el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares.
  • Alimentos ricos en fibra: La fibra se encuentra en alimentos de origen vegetal y principalmente en las verduras, los cereales, la fruta y los frutos secos. Consumir alimentos ricos en fibra refuerza los intestinos, mejora los niveles de glucosa en sangre y ayuda a reducir el colesterol con el fin de prevenir enfermedades como la diabetes, las enfermedades cardiovasculares y ciertos tipos de cáncer. Además, tienen un efecto saciante y ayudan a controlar el peso. Es recomendable consumir alrededor de 25 gramos de fibra alimentaria diariamente, variando el consumo de fruta, verduras y cereales.
  • Consumo de carbohidratos: Los carbohidratos son los bloques de construcción de los alimentos. Los cereales son un alimento rico en carbohidratos (el pan, el arroz y las pastas), al igual que las patatas y las verduras. Proporcionan una fuente rica en proteínas si se combinan con verduras. Tienen un efecto saciante y un precio razonable, por lo que permiten comer bien sin gastar demasiado.
  • Hidratación: Deberíamos beber entre 1,2 y 2 litros de agua al día para sustituir los fluidos pedidos y mantener un estado de hidratación adecuado. Deberíamos evitar el consumo de bebidas azucaradas y zumos con azúcar añadido como sustitutos del agua porque un consumo excesivo de estos azúcares incrementa el número de calorías y contribuye a un aumento de peso.